El desempleo juvenil en Colombia se ubica en el 17%, según datos del DANE. Esta cifra, que refleja la difícil situación laboral de los jóvenes, ha generado un debate sobre las alternativas disponibles: ¿es el emprendimiento una salida viable o se necesitan más políticas de empleo formal?
El contexto del desempleo juvenil
El 17% de desempleo juvenil significa que casi uno de cada cinco jóvenes en edad de trabajar no encuentra ocupación. Esta realidad contrasta con la tasa general de desempleo del país, que ronda el 10%. Los jóvenes enfrentan barreras como la falta de experiencia, la informalidad y la precariedad laboral.
Emprendimiento como alternativa
Para muchos expertos, el emprendimiento se presenta como una opción para generar ingresos y adquirir habilidades. Lady Viviana Rondón Leguizamo, profesional de proyectos en el Centro de Emprendimiento de la Universidad de los Andes, señala que "el emprendimiento permite a los jóvenes crear su propio camino, pero requiere formación y acompañamiento". Por su parte, Jean Rene Riveros, profesor del Área de Diseño, Emprendimiento e Innovación de Utadeo, afirma que "las startups y el ecosistema emprendedor ofrecen oportunidades, pero no todos están preparados para asumir los riesgos".
La visión de los economistas
León Darío Parra, profesor de la Universidad Ean y economista especializado en emprendimiento, considera que "el emprendimiento no puede ser la única salida; se requieren políticas que fomenten el empleo formal y la capacitación técnica". En la misma línea, Juan Guillermo Delgado Castaño, fundador de JG Consultorías, destaca que "muchos jóvenes optan por el emprendimiento por necesidad, no por vocación, lo que puede llevar a negocios informales y de baja productividad".
Casos de éxito y desafíos
Existen casos de jóvenes emprendedores que han logrado consolidar sus proyectos, especialmente en sectores como fintech, edtech y tecnología. Sin embargo, el camino no es fácil. La falta de acceso a financiamiento, la burocracia y la poca experiencia en gestión son obstáculos comunes. El emprendimiento juvenil requiere un ecosistema de apoyo que incluya mentoría, capital semilla y redes de contacto, concluye Rondón Leguizamo.
¿Qué hacer desde el gobierno?
Los expertos coinciden en que el Estado debe jugar un rol activo. Propuestas como incentivos fiscales para empresas que contraten jóvenes, programas de formación dual (estudio y trabajo) y fondos de capital de riesgo para emprendedores juveniles son algunas de las ideas. Además, se necesita fortalecer la educación en habilidades blandas y digitales desde los colegios y universidades.
En definitiva, el desempleo juvenil es un problema multifactorial que no tiene una solución única. Mientras algunos jóvenes encuentran en el emprendimiento una vía para desarrollarse, otros requieren de un mercado laboral más inclusivo y dinámico. La clave está en combinar ambas estrategias para ofrecer oportunidades reales a la juventud colombiana.



