Mientras el sector agropecuario colombiano enfrenta un entorno desafiante, marcado por la desaceleración productiva y la amenaza del fenómeno de El Niño, McCain reporta un crecimiento superior al del mercado y refuerza sus apuestas en el país con nuevas inversiones en agricultura, tecnología y manufactura.
Fredy Quevedo, director general de McCain para la región andina (Colombia, Ecuador y Venezuela), aseguró que la compañía logró duplicar la productividad promedio del cultivo de papa frente al promedio nacional, además de ampliar en 52% sus áreas de siembra y consolidar un modelo que beneficia a miles de familias agricultoras y fortalece la producción local.
Comportamiento de las metas de crecimiento
Estamos teniendo un excelente desempeño versus el año anterior. McCain es una compañía que pertenece al sector agroindustrial, que tiene unos retos y desafíos muy puntuales. En general para el renglón agro, el inicio de este año no fue muy bueno. Hubo una caída de 1,5% en comparación con el primer trimestre del 2025. Pero en medio de esa situación, nosotros hemos tenido indicadores importantes de apuesta al futuro. Por ejemplo, incrementamos el área de siembra de nuestra compañía en alrededor del 52%, como muestra de la preparación para el fenómeno de El Niño. Desde el punto de vista de negocio, a pesar de que el mercado de papas fritas en Colombia está creciendo 2%, nosotros estamos logrando crecer por encima del 5% en lo que va de este 2026. Todo, gracias a las inversiones y el trabajo ordenado que hemos venido haciendo.
Inversiones en un entorno volátil
Anualmente invertimos cerca del 40% de nuestras utilidades en dos frentes: en el agro y en toda la estructura de manufactura y logística. También invertimos en nuestra gente. Específicamente, cuando hablo del agro me refiero a las inversiones en mecanización: tractores, cosechadoras y fumigadoras. Además, en tecnología y análisis de precisión de datos con drones, para que podamos ser productivos. Y un elemento mucho más relevante es el programa de semillas de la papa, donde en los últimos 10 años hemos registrado dos nuevas variedades en Colombia. Otra parte de esa inversión está en manufactura y distribución. Tenemos una planta que produce 40.000 toneladas de papas congeladas al año. Esta va requiriendo actualizaciones, inversiones y ampliaciones. La última ampliación que tuvimos fue del 16% de nuestra capacidad hace tres años.
Radiografía del cultivo en el país
El negocio del papa en Colombia produce 2,6 millones toneladas al año, con cerca de 300.000 familias. Así, en temas de rendimiento, en 120.000 hectáreas que hay, Colombia produce cerca de 23 toneladas por hectárea al mes. Nosotros producimos 45 toneladas por hectárea. Todas estas inversiones, tecnología y variedades, hace que al final tengamos una productividad de 2X, de lo que sucede en el mercado agrícola colombiano. Manejamos las dos figuras: el 50% de los cultivos los operamos directamente y para el otro 50% tenemos contratos y programas con nuestros agricultores. Por ejemplo, en nuestros propios terrenos que arrendamos, compramos tractores, ponemos agrónomos, las semillas, los fertilizantes y todo lo que se requiere. Mientras que para el caso de nuestros agricultores asociados les damos capacitación, acompañamiento, entrenamiento, semillas y anticipos para que puedan gestionar sus cultivos. En este modelo, de cada 100 toneladas de papa que salen del cultivo, el agricultor se queda con el 50%, o la empresa se queda con 40%. Depende de los acuerdos.
Medidas antidumping y materias primas
De las 2,6 millones de toneladas de papa que se producen en Colombia, para la industria solo se van 260.000. El otro 90% es lo que consumimos en los hogares. De lo de la industria, McCain consume aproximadamente 100.000 toneladas, las cuales convertimos en 40.000 toneladas de producto terminado congelado. Lo que yo quiero resaltar acá es que el 100% de nuestra producción y de nuestra facturación, es papa completamente colombiana. Aunque sí ha habido una serie de medidas de antidumping que el Estado ha estado revisando cada 4 años, y donde de hecho en este momento se está entrando en ese proceso de esa revisión, nosotros como McCain tenemos la inversión desde las semillas y la convicción de que la papa que llevamos al plato del consumidor es producto netamente colombiano. Todos los insumos los compramos a la industria colombiana: empaques, aceites de palma, mano de obra, etc. Adicionalmente, las personas que trabajan con nosotros tienen todo el respaldo, los procesos legales y formales de una compañía multinacional. Los agricultores, en general, trabajan en condiciones muy difíciles, sin mucha seguridad social etc., pero quienes trabajan con nosotros en el campo, en el agro y en nuestras plantas tienen toda esa seguridad.
Otros productos y canales de venta
Tenemos un negocio muy importante de yuca en los Llanos orientales. Funciona igual que con la papa. Tenemos un esquema de cultivos y de contratos para producir la yuca, que procesamos en nuestra planta de producción logrando productos, como las croquetas de yuca y los palitos de yuca. En principio llegamos con nuestros productos a cerca de 30.000 restaurantes en el país. Desde El Corral, hasta el señor que hace hamburguesas en la esquina de la casa. El segundo segmento también son restaurantes, pero de cadena. Es decir: El Corral, Sándwich Qubano, etc. Y el tercer canal es el de supermercados. Llegamos a los 1.000 puntos de venta, más los 3.600 que tienen los discounts. Hay otro llamado quick service restaurant. Allí atendemos a McDonald's y Burger King, con productos de papa que importamos para ellos, porque tienen unas especificaciones previamente definidas. Finalmente, atendemos otro segmento, que es un poco más pequeño porque está en desarrollo, que lo llamamos aperitivos. Por ejemplo, los anillos de cebolla que se consumen en El Corral, son nuestros. Además, trabajamos con empanadas colombianas, palitos de queso, jalapeños y también vendemos vegetales.
Costos y desafíos
El principal desafío, a corto plazo, es el fenómeno de El Niño. Por eso ya nos preparamos, porque el impacto real es que en esa temporada las productividades caen mucho y buscamos que el abasto y el suministro de la papa para nuestros clientes no vaya a faltar. El otro costo, que es más estructural por lo que ha ido sucediendo con el tema de los fertilizantes y agroquímicos, es el de los fertilizantes y agroquímicos. En ese frente hemos tenido que solucionar vía procesos de mayor productividad siendo más ágiles y más eficientes. Y el tercero es el costo local, desde el punto de vista de operar. Este ha entrado en una dinámica más compleja porque los fenómenos de seguridad que se despliegan en algunas regiones del país, con el incremento de los costos de la gasolina y el salario mínimo, ha hecho que los costos de operación de la organización estén teniendo que ser manejados de una manera mucho más asertiva.
Planes con Venezuela
Nosotros nunca dejamos de gestionar Venezuela, a pesar de todo, mantuvimos la operación de distribución y venta en ese país. En este momento hay una gran expectativa y esperanza de que nuevamente las operaciones vuelvan a retomar los niveles del pasado. Lo que estamos haciendo es ver cómo reforzamos lo que tenemos. Justamente, en este momento, estamos activando nuevos planes y programas en términos de portafolio, haciendo los primeros ejercicios de exportación de nuestra papa colombiana a Venezuela. Confiamos en que ese mercado va a volver a retomar los niveles de producción, situación que nos va a beneficiar aquí en Colombia también.
Proyecciones para este año
Esperamos en el segundo semestre mantener el ritmo de crecimiento. Además, tenemos unos objetivos muy relevantes desde el punto de vista de sostenibilidad para cumplir este año. Esperamos lograr que el 90% de nuestra producción venga de prácticas de agricultura regenerativa. En manufactura, estamos llevando una reducción del 32% de las emisiones de CO2 y mantener con el 100% de energía renovable nuestra planta de producción. También, vamos a fortalecer Campo Vivo, que es un negocio social que McCain impulsa y promueve. Todas las utilidades que genera este negocio se reinvierten en las familias agricultoras. Estamos llegando a 1.700 familias y nuestro objetivo para este año es alcanzar 2.000.



