Roma, 9 jun (EFE).- El histórico extenista italiano Adriano Panatta, encargado de entregar el trofeo de Roland Garros al alemán Alexander Zverev, reveló que, al hacerlo, le susurró "bienvenido al club" y confesó que el campeón estaba feliz "como un niño".
Las palabras de Panatta sobre Zverev
"Zverev me dio ternura: estaba feliz como un niño. Le susurré al oído: 'Bienvenido al club'", declaró en su podcast 'La telefonata', en el que comenta en una conversación telefónica la última novedad del tenis junto al también exjugador transalpino Paolo Bertolucci.
Panatta y su confianza en Cobolli
Panatta, quien conquistó el torneo de París hace cincuenta años, en 1976, añadió que estaba "seguro" de que su compatriota, el finalista Flavio Cobolli, ganaría el quinto set. "Estaba convencido, y creo que tú (Bertolucci) también lo estabas, de que al final del cuarto set ganaría el quinto. Cuando los ves a cinco o seis metros de distancia, te das cuenta de muchas cosas. Para mí, ya no podía perder", dijo.
La velocidad de Cobolli, un asombro para Panatta
"Además, hay otra cosa: nunca he visto a nadie correr como Cobolli en mi vida. Su velocidad es realmente asombrosa. He visto a muchos jugadores, incluso más fuertes, pero nunca he visto a alguien tan rápido y capaz de moverse así. Y ese, en mi opinión, es su gran secreto", agregó.
Zverev logró resistir
La leyenda del tenis, que se convirtió en el primer italiano en la 'era Open' en ganar un torneo individual de Grand Slam, subrayó que aun así, Zverev "logró aguantar". El tenista alemán, de 29 años y tercer puesto del 'ranking' mundial, se coronó campeón en Roland Garros, su primer Grand Slam, el pasado domingo después de derrotar al italiano Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 y 6-1. EFE



