Blanes (Girona), 9 jun (EFE).- El Igualada Rigat rompió todos los pronósticos este martes al eliminar al vigente campeón y dominador histórico de la OK Liga, el Barça, tras imponerse por 1-2 en el quinto y definitivo partido disputado en Blanes. El encuentro se jugó en esta localidad debido a la coincidencia con el primer partido de las semifinales de la Liga Endesa entre el Barça y La Laguna Tenerife en el Palau Blaugrana.
Una clasificación histórica
La clasificación cobra aún más valor para un Igualada que estuvo al borde de la eliminación tras caer en el tercer encuentro de la serie. Sin embargo, el equipo dirigido por Marc Muntané reaccionó cuando más lo necesitaba, encadenó dos victorias consecutivas y selló un billete histórico para la final, donde se enfrentará al Hockey Club Liceo, verdugo del Calafell La Menorquina en la otra semifinal.
El plan perfecto de Muntané
El plan del técnico igualadino salió a la perfección. Su sólido entramado defensivo anuló por completo el potencial ofensivo azulgrana y convirtió cada ataque del vigente campeón en un ejercicio de frustración. El Barça apenas encontró espacios ni soluciones ante una defensa ordenada y un Arnau Martínez imperial bajo palos. Mientras tanto, el Igualada supo esperar su momento. Y cuando llegó, no perdonó.
Al filo del descanso, Alex Cardil inauguró el marcador. Ya en la segunda mitad, con el Barça en busca del empate, Biel Llanes asestó un golpe casi definitivo al establecer el 0-2 a siete minutos del final.
La reacción del Barça
El conjunto barcelonista se lanzó entonces a la desesperada sobre la portería rival. Solo una falta directa transformada por Ignacio Alabart a tres minutos de la conclusión logró romper la resistencia igualadina, pero el empuje final resultó insuficiente ante un rival que supo defender su ventaja.
Con el pitido final, el Igualada celebró una clasificación histórica para una final en la que buscará su sexto título liguero. El Barça, por su parte, cierra una temporada muy por debajo de sus expectativas en la que, más allá de la Supercopa de España conquistada al inicio del curso, ha visto escapar la Liga, la Liga de Campeones y la Copa del Rey.



