París, 5 jun (EFE).- El alemán Alexander Zverev consiguió este viernes su pase a la segunda final de Roland Garros de su carrera, la cuarta en un torneo de Grand Slam, al imponerse al checo Jakub Mensik en cuatro sets: 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3, en un encuentro que duró tres horas. Con esta victoria, el número 3 del mundo, de 29 años, se encuentra a un paso de romper su maleficio en los grandes torneos, donde aún no ha logrado alzar el trofeo.
El camino hacia la final
Zverev mostró un tenis sólido y contundente durante gran parte del partido. En el primer set, logró quebrar el servicio de Mensik en el momento clave para llevárselo por 7-5. En el segundo, dominó con autoridad, cerrando con un 6-2 que parecía encaminar el partido hacia una victoria rápida. Sin embargo, el joven checo, de 19 años, reaccionó en el tercer set, aprovechando algunos errores del alemán para ganarlo 6-3 y mantener vivas sus esperanzas.
Resistencia y definición
En el cuarto set, Zverev recuperó su mejor nivel. Con un juego agresivo desde el fondo de la pista y un servicio efectivo, logró un quiebre temprano que le dio la ventaja necesaria. Aunque Mensik intentó reaccionar, el alemán mantuvo la calma y cerró el partido con un 6-3, asegurando su lugar en la final del domingo.
El rival en la final
El próximo adversario de Zverev saldrá del duelo entre los italianos Flavio Cobolli, actual número 14 del ranking mundial, y Matteo Arnaldi, ubicado en la posición 104. Este partido representa la primera semifinal 100 % italiana en la historia de un Grand Slam, lo que añade un atractivo especial a la jornada del sábado.
Zverev, quien ya fue finalista en Roland Garros en 2020, busca ahora su primer título de Grand Slam. Su trayectoria en el torneo parisino ha sido consistente, y con la experiencia acumulada, aspira a superar la última barrera. La final del domingo promete ser un duelo emocionante, donde el alemán intentará imponer su jerarquía frente a un rival que, sea cual sea, llegará con la moral alta tras una destacada actuación en el torneo.



