El español Carlos Sainz (Williams) vivió un domingo para el olvido en el Gran Premio de Mónaco, sexta cita del Mundial de Fórmula Uno, al verse obligado a retirarse cuando faltaban ocho vueltas para la meta. El incidente ocurrió en la bajada de Loews, donde fue golpeado por el alemán Nico Hülkenberg (Audi) y el argentino Franco Colapinto (Alpine). En declaraciones desde el circuito urbano del principado de la Costa Azul, Sainz expresó su frustración: "Es frustrante terminar el fin de semana así y tirar puntos".
Una carrera prometedora truncada
El piloto madrileño de 31 años, que acumula cuatro victorias y 29 podios en la Fórmula Uno, explicó que había gestionado bien la carrera y mantenía un ritmo muy bueno hasta que se produjo la bandera roja y la posterior resalida. "Siendo sincero, es difícil asimilar el choque en esa curva tras la resalida, pero, por desgracia, no pude hacer nada", señaló Sainz, quien afronta su duodécima temporada en la categoría, la segunda con Williams.
Impacto en el campeonato
Con tres novenos puestos en lo que va de temporada, Sainz ocupa ahora el decimocuarto lugar del Mundial con seis puntos. El abandono en Mónaco supone un duro golpe para sus aspiraciones. "Es frustrante haber acabado así el fin de semana y haber tirado puntos, sobre todo después de que el equipo haya trabajado tan duro para evolucionar el coche y acercarnos a los puestos de puntuación de una forma más consistente", agregó el español de la escudería de Grove.
Mirando hacia Barcelona
A pesar de la decepción, Sainz mantiene una actitud positiva de cara al futuro. "Sí, es frustrante, pero intentaremos sacar lo positivo de esto e intentarlo de nuevo en Barcelona", concluyó el piloto, que ya piensa en la próxima cita del calendario, el Gran Premio de España.



