Gups Pizzería Gourmet: La historia de dos soñadores que transformaron su pasión en un negocio exitoso
Gups Pizzería Gourmet: Sueño hecho realidad en Neiva

Gups Pizzería Gourmet: Un sueño construido con esfuerzo y pasión

En el vibrante mundo del emprendimiento colombiano, la historia de Sandra León y Gabriel Peña destaca como un testimonio inspirador de perseverancia y creatividad. Esta pareja, originaria de Cundinamarca y Venezuela respectivamente, ha logrado transformar su visión gastronómica en Gups Pizzería Gourmet, un negocio que ha conquistado los paladares de Neiva con propuestas innovadoras y sabores únicos.

Los inicios: Dos trayectorias que se encontraron

Sandra León, de 34 años, administradora de empresas y técnica en auxiliar de odontología, llegó a Neiva desde su natal Arbeláez, Cundinamarca, buscando oportunidades que su pueblo no podía ofrecer. Comenzó trabajando como mesera en el sector gastronómico, donde aprendió de grandes chefs y empresarios que sembraron en ella la semilla del emprendimiento.

Por su parte, Gabriel Peña, de 35 años, chef especialista en técnicas de alta cocina, llegó desde Venezuela debido a la crisis en su país. Con formación en gerencia de restaurantes y una pasión por las pizzas que cultivó trabajando en establecimientos italianos, traía consigo el sueño de crear su propia pizzería.

El nacimiento de un proyecto único

En octubre de 2022, Sandra y Gabriel tomaron la decisión que cambiaría sus vidas: dejar de ser empleados para convertirse en constructores de su propio destino. Así nació Gups Pizzería Gourmet, un concepto que fusiona sus raíces colombianas y venezolanas en cada pizza.

"Nuestras recetas son propias y cuidadosamente combinadas", explican los emprendedores. "La pizza de la casa, 'La Gups', combina burrata de leche de búfala, tomates confitados al horno y rúgula baby bañada en un pesto suave. Para coronar, un delicado vinagre balsámico que crea una explosión de sabor única".

De la cocina casera al local físico

Los primeros pasos fueron modestos pero llenos de determinación. Con un pequeño crédito bancario, sus ahorros y el apoyo de seres queridos, comenzaron operando desde casa con equipamiento básico: un horno sencillo, una nevera de segunda y utensilios esenciales.

Las primeras ventas llegaron gracias a amigos cercanos que probaron y recomendaron sus pizzas. De vender dos o tres unidades diarias, pasaron a entre 10 y 15, confirmando que estaban en el camino correcto.

Cuando la dueña del apartamento les pidió buscar un local adecuado, enfrentaron el desafío con resiliencia. Encontraron un pequeño local en la carrera séptima de Neiva, que restauraron con sus propias manos y equiparon con mesas y sillas adquiridas mediante préstamos y sus ingresos.

Los desafíos financieros y operativos

El camino no estuvo exento de dificultades. La desinformación sobre proveedores y la inexperiencia empresarial les hizo enfrentar cobros excesivos por trabajos de adecuación. Sin embargo, estos obstáculos no los detuvieron.

Con el crecimiento del negocio, necesitaron trasladarse a un local más grande en la avenida La Toma, lo que implicó una inversión mayor. Recurrieron a pequeños préstamos, créditos de proveedores y las ventas del negocio para financiar esta expansión.

"Hoy seguimos pagando los bancos y a los familiares que confiaron en nosotros", reconocen. "Cada pago representa la confirmación de la confianza depositada en nosotros".

El sello distintivo de Gups

Lo que diferencia a Gups Pizzería Gourmet es su compromiso con la calidad y la innovación:

  • Masa madre propia conservada por más de cinco años
  • Salsa pomodoro artesanal sin conservantes
  • Ingredientes premium de marcas reconocidas
  • Presentación exclusiva con sellos propios y aceite de oliva aromatizado
  • Experiencia completa que incluye pastas innovadoras y bebidas artesanales

Cada pizza cuenta una historia y transporta al comensal a través de combinaciones creativas que reflejan la esencia de diferentes culturas.

Impacto y proyección futura

Más allá de ser un negocio exitoso, Gups Pizzería Gourmet representa un mensaje de esperanza para otros emprendedores. "Estamos demostrando que no se necesita un gran capital ni privilegios para empezar", afirman Sandra y Gabriel. "Se necesita pasión, fe y constancia".

El apoyo de la Cámara de Comercio del Huila ha sido fundamental, proporcionando capacitaciones en manipulación de alimentos, asesorías legales y acompañamiento en el registro de marca.

Mirando hacia el futuro, los emprendedores visualizan expandir su marca a nivel nacional e internacional, manteniendo siempre la esencia artesanal y cercana que los caracteriza. "Nos vemos en 10 años compartiendo nuestra pasión por la innovación y la calidad en la pizza con clientes de diferentes culturas".

Lecciones aprendidas y consejos para otros emprendedores

A través de su experiencia, Sandra y Gabriel han extraído valiosas lecciones:

  1. La planificación es clave: No tomar decisiones basadas únicamente en lo emotivo
  2. La perseverancia paga: Cada obstáculo superado fortalece el proyecto
  3. El trabajo en equipo es fundamental: Tanto en la pareja como con los colaboradores
  4. La calidad no se negocia: Es el principal diferenciador en un mercado competitivo

Actualmente, Gups cuenta con un equipo comprometido que incluye a Milena Ochoa como jefe de cocina, Alejandra España y Alejandro Duarte como meseros, Carlos Salazar como domiciliario y Juan Diego Cárdenas en la barra.

"Hemos aprendido a persistir, a nunca desistir y a creer que los sueños se pueden cumplir", concluyen los fundadores. "Este camino ha estado lleno de incertidumbre, resiliencia y, sobre todo, amor por lo que hacemos".

La historia de Gups Pizzería Gourmet no es solo la de un negocio exitoso, sino la de dos personas que transformaron sus circunstancias en oportunidades, demostrando que con determinación y trabajo duro, cualquier sueño es posible.