El Gobierno Nacional expidió el Decreto 0545 de 2026, que redefine el ordenamiento ambiental de la Sabana de Bogotá, imponiendo restricciones a la expansión urbana, la construcción de viviendas y el desarrollo de infraestructura vial. La medida busca proteger ecosistemas estratégicos, fuentes hídricas y suelos rurales ante la creciente presión urbanística.
Medidas clave del decreto
La norma, firmada por el presidente Gustavo Petro y publicada por el Ministerio de Ambiente, establece directrices obligatorias para la planificación territorial en Bogotá y los municipios de la Sabana. Entre las disposiciones más relevantes se encuentra la limitación al sellamiento del suelo, fenómeno que ocurre cuando terrenos naturales o agrícolas son cubiertos por cemento u otras superficies impermeables, alterando el ciclo del agua y aumentando riesgos de inundaciones.
Además, las autoridades locales deberán demostrar que no existen alternativas dentro del suelo urbano disponible antes de aprobar nuevos procesos de urbanización sobre áreas rurales. Esto implica un cambio significativo en la forma en que se han desarrollado proyectos inmobiliarios en municipios como Chía, Cajicá, Funza, Madrid, Mosquera y Cota.
Impacto en infraestructura y transporte
El decreto también afecta proyectos viales, férreos y energéticos, que deberán evitar impactos sobre ecosistemas estratégicos y corredores ecológicos. En caso de no existir alternativas, las entidades responsables deberán justificar técnicamente las intervenciones y adoptar medidas de mitigación. Esto genera incertidumbre en proyectos regionales de movilidad que están en planificación o ejecución.
Desde el Ministerio de Ambiente se insiste en que la intención no es detener el desarrollo económico, sino orientarlo bajo criterios de sostenibilidad, ante desafíos como la disponibilidad de agua y el cambio climático.
Debate y reacciones
La decisión ha generado inquietud entre sectores políticos, autoridades locales y el sector constructor, que temen una afectación a la autonomía municipal y al desarrollo de vivienda. Expertos advierten que las restricciones podrían modificar el mercado inmobiliario en la Sabana, una de las zonas de mayor expansión residencial del país.
El debate se centra ahora en cómo equilibrar el crecimiento urbano con la protección de recursos naturales esenciales para el futuro de la región. El Gobierno defiende que las medidas son necesarias para garantizar la sostenibilidad ambiental de la Sabana de Bogotá.



