León, 5 jun (EFE).- Por primera vez en la historia, el Parador de San Marcos, que durante la Guerra Civil fue un campo de concentración, acogió la entrega de los restos de cuatro personas que estuvieron presas en sus instalaciones en 1936. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica hizo entrega este viernes a sus familiares de los restos de Miguel Carro, José Fuertes, Fernando Blanco y Mariano López, exhumados en el municipio leonés de Mansilla de las Mulas en junio de 2025.
Un acto cargado de simbolismo
El acto se celebró en el Salón Quevedo del Parador de San Marcos, donde se instaló un altar con las fotografías de los cuatro represaliados y sus urnas sobre una bandera republicana. Inicialmente, la ceremonia estaba prevista en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de León, en San Marcelo, pero fue cancelada debido a la coincidencia con dos bodas y a la falta de consenso entre los grupos políticos municipales.
Declaraciones de Emilio Silva
El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, afirmó que “no hay mal que por bien no venga”, ya que la cancelación municipal permitió que San Marcos aceptara albergar un acto de este tipo por primera vez. Silva recordó que en este lugar “fueron ilegalmente detenidos miles de presos que, posteriormente, eran sacados para ser asesinados, como fue el caso de estas cuatro personas”.
Significado para las familias
Para los familiares, la entrega en el mismo sitio donde estuvieron presos supone una reparación. “Es muy potente significativamente hacer esto hoy aquí a pesar de ser un lugar que las familias han mirado inevitablemente con miedo, inquietud, rabia y rechazo”, señaló Silva. El acto también rindió homenaje a los “miles de hombres y mujeres que soñaron con que un día las personas pudiéramos hablar con libertad en este país”, cuyos restos aún permanecen en cunetas.
Testimonio de una bisnieta
Yolanda Menéndez, bisnieta de Miguel Carro, quien fue concejal del Ayuntamiento de León, destacó la importancia de recuperar la memoria de su bisabuelo, silenciada durante años. “Este acto es doblemente importante para mí: primero por la recuperación de esa historia de una persona querida por el pueblo de León, y después porque he encontrado a muchos familiares que no conocía”, afirmó. En estos procesos, añadió, “se recuperan no solo unos restos físicos, sino también una memoria y una dignidad de personas que habían sido borradas de la Historia”.
Perfiles de los represaliados
Miguel Carro
Presidente de la Agrupación Socialista de León capital y miembro de UGT, fue concejal de León. Detenido en agosto de 1936, permaneció en el campo de concentración de San Marcos hasta su asesinato. Su patrimonio fue confiscado y subastado.
José Fuertes
Joven abogado de 24 años, militante de Izquierda Republicana. Detenido y encerrado en San Marcos, sus bienes fueron embargados hasta 1959 tras una multa de 1.000 pesetas.
Fernando Blanco
Tipógrafo de 25 años, editor del semanario socialista Iskra y dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas en León.
Mariano López
Nacido en Matapozuelos (Valladolid), mozo ferroviario de 36 años, simpatizante del Frente Popular. Fue detenido ilegalmente y asesinado.
EFE



