La obra de teatro 'Serán solo unos días', del autor sevillano Emilio González Romero, rescata la peripecia del cónsul de México en Málaga, Porfirio Smerdou, quien salvó a casi 600 españoles de ambos bandos durante la Guerra Civil. La pieza ha resultado ganadora del XXIV Premio de Teatro José María Martín Recuerda, dotado con 3.000 euros, y se entregará el próximo viernes en Granada.
La historia de Porfirio Smerdou
Porfirio Smerdou, hombre de ideas liberales y progresistas, no dudó en refugiar en su casa, 'Villa Maya', un pequeño chalé de cien metros cuadrados en el malagueño barrio del Limonar, a cuantas personas llegaron, independientemente de su filiación política. En un primer momento, acogió a falangistas, miembros de acción católica y derechistas de toda laya, con sus familiares. Según ha contado González Romero a EFE, entre adultos, niños y ancianos llegó a haber hasta 60 personas al mismo tiempo en la pequeña vivienda, ya que el humanismo del cónsul mexicano prevalecía sobre cualquier otra consideración ideológica.
La huida hacia la libertad
Smerdou logró hacerse con un coche particular, al que le puso delante un banderín con los colores mexicanos, y de ese modo fue llevando al puerto de Málaga a los refugiados, que embarcaban con rumbo a Gibraltar o al norte de África. México fue el país que más incondicionalmente apoyó a la República española desde el primer momento. Una vez que los franquistas tomaron Málaga, la primera semana de febrero de 1937, el cónsul mexicano volvió a repetir la operación, ahora salvando la vida de docenas de refugiados republicanos, si bien el mayor número de personas atendidas huía del terror de los primeros meses de la guerra, cuando los milicianos abrieron la cárcel y el hampa se sumó a la violencia en Málaga.
Personajes reales en la obra
En la obra de teatro, además de Smerdou y Concha Altolaguirre, actúan otros personajes reales, como el extremista franquista Luis Bolín. Son seis personajes principales, mientras que los refugiados hacen breves apariciones y son designados por un número, el número de orden de llegada que se va incrementando vertiginosamente a medida que avanza la acción.
Fuentes documentales
A Smerdou le dedicó un libro el periodista Diego Carcedo, titulado 'El Schindler español', y existe otra obra sobre los asilados por el cónsul mexicano del abogado Félix Álvarez, 'La lista de Smerdou. Los refugiados de Villa Maya'. Sin embargo, lo que ha sido determinante para González Romero ha sido encontrar los diarios de dos de los refugiados, curiosamente escritos ambos en clave de humor. En esos diarios ha encontrado el autor hasta detalles de cómo se tenían que organizar para dormir dentro de la pequeña vivienda, empleando como dormitorios hasta la cocina y el baño, mientras que el propio Smerdou tuvo que trasladar su despacho al garaje para que cupieran todos, sin ninguna comodidad.
Un enfoque tragicómico
González Romero, que ahora trabaja en un ensayo sobre el humor en la Guerra Civil, ha empleado el tono humorístico en su obra, que describe como repleta de gags, y ha reivindicado esa visión de tragicomedia, de la que ha dicho que nadie empleaba para la Guerra Civil desde 'La vaquilla' de Luis García Berlanga, en 1985.



